Cómo sobrevivir a las pelis para chicas


No hay duda, las Chick flicks (pelis para chicas) son una realidad y están de candente actualidad. Recientemente descubría el concepto en Palomitas en los ojos, página de imprescindible lectura que aprovecho para recomendar encarecidamente. En ella se nos revela lo que de bizarro y perturbador podemos encontrar en la realidad más prosaica. 

Poco después salió a colación en este blog el tema de las pelis-para-chicas a raiz de  Jennifer’s Body y su presunta vocación de película-de-terror-para-chicas. Debatíamos por aquí si a las chicas les gustaba algo que no fuera la comedia romántica. Sí, ya sé lo engañoso que es generalizar pero desde luego el género de terror y las pelis de Christopher Nolan parecen estar lejos de los gustos del público femenino..

Sin embargo, la creciente, Real, sombra de las Chick flicks se cierne sobre nosotros, y de qué manera. En unas semanas se estrenará Come Reza Ama, quintaesencia de las Chick-flicks contemporáneas y todo un Armageddon contra el que conviene estar preparado. Por eso no puedo estarle más agradecido a Manolo BangBang, quien tras cruzar unos comments por aquí y una charla por allá sobre el tema de las pelis-para-chicas aceptó el guante que le lancé y se puso a redactar un post para este blog. El tema: Cómo sobrevivir a las pelis para chicas, visto desde el punto de vista del hombre, testigo mudo de este fenómeno. Gracias BangBang, hoy Dr. Insermini se pone de tiros largos para ti.

CÓMO SOBREVIVIR A LAS PELIS PARA CHICAS por ManoloBAngBAng

El fin de semana del 13 de agosto de 2010 la taquilla norteamericana vivió un duelo que ejemplificó mejor que nunca dos tendencias dispares que se dan dentro de la industria cinematográfica del blockbuster contemporáneo. Un combate feroz, chicos contra chicas, testosterona contra sentimientos, Stallone Vs. Julia Roberts, esto es, The expendables Vs. Eat Pray Love.

Lo que nos interesa del duelo lo encontramos en el campo de la chicas, pues en definitiva la apuesta de Julia Roberts invoca algo que podemos denominar Chick Flick Power, es decir, todo el poder de las pelis para chicas con un reformulado afán por conquistar la cima del hit parade. Atención, no es que no se hiciesen pelis para chicas en décadas anteriores, sino que el fenómeno está alcanzando una concreción y unos contornos tan bien perfilados que las Chick flicks forman parte ya del argot cotidiano del ejecutivo hollywoodiense, cuentan con su propia entrada en la Wikipedia y se presentan como valioso material para futuras tesis doctorales. Algo así no sorprende y responde a la perfección a la lógica del actual capitalismo avanzado (de fase 3 según Lipovetsky), con su interés creciente por la segmentación de los mercados y la consecución de targets cada vez más específicos.

De momento, el género estrella dentro de la parcela emergente de las Chick flicks es la comedia romántica, si acaso de tintes dramáticos y con cierto margen para la lágrima ocasional (no olvidemos que hay sentimientos de por medio). Tampoco hay que calentarse mucho la cabeza para localizar la clave de su éxito, pues dicho género, más allá de su condición de fantasía femenina, adopta la forma de manual de autoayuda para ellas y, en consecuencia, de difusor de pautas de conducta en la cada vez más complicada y violenta batalla de los sexos. En su libro €®0$, Eloy Fernández Porta, señala que durante la década de los ochenta, la “Década del Yo”, se desencadena la apoteosis editorial del how to. Tests evaluativos, columnas sentimentales, consultorios sexológicos, etc… que no hacen sino proporcionar supuestas claves de seducción y otras herramientas para afrontar el amor en unos tiempos en los que definitivamente se ha ampliado el campo de batalla. Siguiendo esta estela de recodificación erótico-sentimental de la mujer por vía de las secciones de autoconocimiento de la Cosmopolitan, la comedia romántica actual se nutre más que nunca del componente how to y alumbra títulos que apelan sin tapujos al didactismo emocional como cebo comercial. Así ocurre también con el título de la película de Julia Roberts, que adopta la forma de mantra New Age de todo a cien destinado a espectadoras ávidas de recetas emocionales de consumo fácil y envoltorio con ínfulas : Come Reza Ama.

¿Y qué pasa con ellos? No conviene subestimar esta cuestión. Si bien no forman parte del target propio de la Chick flick, es verdad que muchos espectadores heterosexuales acaban acudiendo al cine por lealtad a sus parejas. Sobre este particular me remito a los elocuentes foros de internautas como los de imdb, repletos de user comments estremecedores, de llantos sinceros y testimonios dramáticos de muchos espectadores que se han visto obligados a ver Come Reza Ama hasta el final. Hay quien expresa el profundo disgusto de la experiencia aludiendo a dos puntos clave. Politraumatismo Uno: por la pésima calidad de la película y Politraumatismo Dos: por la incómoda sensación de saberse el único espectador hombre en una sala repleta de féminas.

La tendencia seguirá aumentando, las consecuencias no se harán esperar. A pesar de las pésimas críticas recibidas, diríase que unánimes por parte de crítica y público, Come Reza Ama, obtuvo una meritoria segunda posición en taquilla tras su primer fin de semana en salas norteamericanas, con una recaudación de veintitrés millones de dólares (frente a los treinta y cuatro obtenidos por los macarras de Stallone). Veremos proliferar en las carteleras de las próximas temporadas más títulos de corte romántico, en un momento especialmente bueno para el género y en plena era del how to (todos queremos pautas de conducta, pero parece ser que ellas más). Y no pensemos tanto en comedias gamberras al estilo de Algo pasa con Mary como en manifestaciones extraterrestres como la secuela de Sexo en Nueva York o cualquiera que se te ocurra de Jennifer Aniston. Todo ello complementado por esa otra vertiente de Chick flicks materializadas bajo la forma de dramones plañideros al estilo de Magnolias de acero o El diario de Noah, o lo que es lo mismo, las películas de kleenex para mujeres (las de hombres son de género bien distinto).

Dejamos aquí esta tímida aportación al tema de las Chick flicks. Hay mucho más que indagar sobre el rol de consumidora de cine romántico que determinadas producciones de Hollywood están atribuyendo al público femenino, ateniéndose a unos parámetros genéricos con muy poca capacidad para la sorpresa, simplones y muy delimitados, moviéndose en tres frentes básicos como son comedia, drama o musical. Dicho lo cual, sólo me cabe añadir que mi interés ahora mismo se concentra en la escritura de un manual de autoayuda para hombres, un futuro bestseller para todos aquellos espectadores leales a sus parejas cuyas mentes han resultado seriamente dañadas tras la visión de la última película de Julia Roberts, de J. Lo o de la Aniston: Cómo sobrevivir a las Chick flicks. Ahí también hay pasta, crearé mi propio target.

Más cosas de Manolo BAngBAng aquí.

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3 comentarios to “Cómo sobrevivir a las pelis para chicas”

  1. Palomitas al habla… me deja usted pasmado… Un manual de ayuda para hombres que acompañan a mujeres a películas que parecen manuales de ayuda… es tan enrevesado, loco y perverso que no puede ser más que un éxito clamoroso. Yo espero ser un experto en este campo y hacer la tesis en este tema porque creo que las chick flicks tratan cuestiones esenciales, sin coñas, para nuestro tiempo como son el consumo como la única forma apropiada de construir el yo, y más concretamente, el género. A parte me excita mucho, incluso analmente, que las pelis de chicas sean un genero completamente despreciado y despreciable para el stablishment crítico, de hecho, el primer artículo que dice abiertamente que las espectadoras son gelipollas es uno de Kracauer de los 20 llamado algo así como “las pequeñas compradoras van al cine” donde decía que tipo de reacción iban a tener las mujeres jóvenes ante el cine de entretenimiento mudo. En plan: “esa joven va a pensar que el próximo desconocido que se le acerque será un millonario de incógnito”. Vamos, que el tema viene de largo…

    Palomitas.

    pd: Jennifer body es una mierda…

    • Ansioso estoy de ver terminada esa tesis, aquí tienes a uno que la leería con verdadero deleite.. no dudo del interés sociológico de las chick flicks pero llevo un día entero pensando en una que sea de mi gusto y no se me ocurre ninguna.. aquella que se llamaba Chicas Malas (o Mean Girls) cuenta como chick flick?? Esa era divertida, claro que el guión era de Tina Fey..

      A la hoguera con Nora Ephron!

      Y yo me pongo también con mi propio manual. Lo titularé EAT SMOKE FUCK

  2. Anoche revisé el Dawn of the Dead de Romero y tengo que decir que la pandilla de la Sarah Jessica me hace más susto que los zombies de la peli, de lejos.

    Es un tema que conviene diseccionar. Deseoso también por su tesis, palomitas. Si los estudios culturales se obsesionaron con Dinastía y Dallas, el relevo lo toman claramente las chick flicks. Telita.

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