Archivos para François Ozon

Regarde la mer, 1997

Posted in Movies with tags , on 06/08/2015 by insermini

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Regarde la mer es un mediometraje (50′) de François Ozon, filmado justo antes de debutar en el largo con Sitcom (1998). La película (porque realmente es una película) cuenta en un nivel más superficial y aparente una historia sobre una joven madre inglesa que cuida a su hija de pocos meses en una bonita casa de campo, mientras el marido está ausente. La visita de una joven mochilera que pide permiso para instalar su tienda en la zona provocará inevitables cambios en la aburrida rutina de la mujer. Pero lo que cuenta realmente va mucho más allá. Como haría unos años más tarde en Swimming Pool (2003) Regarde la mer es la historia de una esquizofrenia. La de una mujer inglesa, sola y llena de frustración, que ante el aislamiento y la indiferencia de su marido termina desdoblándose. La mochilera francesa, ordinaria, sucia, loca, es el fruto de este desdoblamiento. Es la mrs. Hyde de la perfecta madre inglesa. Como en Swimming Pool (ver entrada) ya está presente el juego de colores rojo y azul para distinguir las dos personalidades. El carácter estirado propio de la educación inglesa se relaja. La hipocresía y la falsedad de la vida burguesa empiezan a desintengrarse.

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Liberada del corsé que ella misma se había impuesto, la inglesa vuelve a disfrutar de cosas que habían quedado aparcadas, entre ellas claro, su sexualidad. Pero no olvidemos que esto es una película de François Ozon, y además una de las primeras, que nadie piense que es una película positiva y un viaje a la luz, porque Regarde la mer tiene más de descenso a las tinieblas… No quiero destripar nada más. Vale la pena recuperar Regarde la mer, que con el tiempo asoma como una de sus mejores películas, y aparece como un claro precedente de su obra maestra de 2003.

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Swimming Pool, 2003

Posted in Movies with tags , , on 21/05/2012 by insermini

No sé si Instinto Básico me dejó con ganas de más sexy thrillers o ha sido simplemente porque llega el calor y apetece ver pelis más refrescantes pero he vuelto a ver Swimming Pool. Y aunque en general prefiero llamar la atención sobre el cine que veo con unos flashazos, esta vez necesito explayarme y repasar con vosotros lo que he visto. Es una buena manera de ordenar mis ideas y comprender mejor una película extraña en la que nada es lo que parece.

François Ozon es uno de mis directores favoritos, un cineasta prolífico que por su incómoda posición en la industria – es un auteur que no reniega de la comercialidad- no es tenido en cuenta como se merece: ninguneado por la crítica más engolada e incomprendido por el gran público.

Swimming Pool nace como reacción a su anterior película 8 femmes, una comedia musical ligera pero de pesada ejecución en la que él tuvo que lidiar con la papeleta de ser el único gallo en un corral repleto de gallinas endiosadas y egomaníacas. Por tanto qué mejor que hacer una película con dos actrices nada divas, a las que conocía bien y que eran amigas suyas: Charlotte Rampling y Ludivine Sagnier. Además, al contrario que 8 femmes, que se filmó en unos claustrofóbicos estudios parisinos, la película se rodaría en exteriores del idílico sur de Francia, en un ambiente distendido y familiar.

Con la complicidad de las dos actrices protagonistas Ozon pudo escribir el guión que tenía en mente y rodar casi inmediatamente. No deja de asombrarme que, como si tal cosa, se sacara de la manga una película tan  fascinante y compleja como Swimming Pool.

(AVISO: SPOILER ALERT!!)

En la superficie lo que cuenta la película es esto: una exitosa escritora inglesa, en medio de una crisis personal y creativa es enviada por su editor a una bonita casa que él posee en Francia. Sarah Morton, que así se llama, es la típica mujer inglesa maniática, reprimida, de difícil trato y siempre en conflicto consigo misma. En su retiro francés debe encontrar la paz y recuperar la inspiración, pero justo cuando está empezando a hacerlo y ya está trabajando en una nueva aventura de su famoso detective entra en escena Julie, la sensual hija de su editor, una chica desinhibida y hedonista, que con su salvaje estilo de vida arruina por completo su estabilidad.

Pero Sarah se resiste a abandonar la casa y aunque los conflictos entre ellas se suceden, progresivamente se va interesando por la intrusa. De pronto pierde el interés por la novela detectivesca y empieza otra titulada Julie. En su afán por conocer mejor a su nuevo personaje, Sarah decide liberarse un poco de sus estrictas rutinas y mostrarse amistosa. Así se inicia entre Sarah y Julie una compleja relación que -como tiene que ser- termina en crimen. Julie mata a uno de sus ligues. Sarah, como experta en asesinatos y evidencias criminales ayuda a Julie a deshacerse del cuerpo.

Esto es lo que cuenta la película y quien no la haya visto puede decir: “Está muy bien ese argumento, me gusta”. Pero ya he dicho que eso es lo que está en la superficie, y a medida que avanza, la película gana en complejidad y se vuelve más y más misteriosa. Habrá quien diga que se vuelve confusa, sobre todo por algunas escenas inconexas que no sabemos si interpretar como realidad o como ensoñación de la escritora, pero el juego está muy bien urdido. La película se presta a más de una lectura y ahora que la he vuelto a ver me he dado cuenta de que la primera vez que la vi, pese a lo  mucho que la disfruté no llegué a zambullirme del todo en ella. He tenido que entrar en foros de internet para encontrar una lectura satisfactoria de lo que cuenta Swimming Pool. Según ella toda la parte final -crimen incluido- formaría parte de la nueva novela protagonizada por Julie y sería sólo una proyección de la mente de la escritora. Puede verse así, pero hay detalles que no terminan de cuadrar y leyendo en los foros he encontrado razonamientos que me han convencido de que hay algo más.

Swimming Pool es una película de contrastes: morena/rubia, represión/ promiscuidad, cerebro/sensualidad, trabajo/placer, Inglaterra/Francia. Esa es la clave de la película y su verdadero motor. Si no lo olvidamos es más fácil entender lo que está sucediendo:  Sarah es una escritora de éxito. En el pasado tuvo un romance con su editor y nunca dejó de estar enamorada de él. El desengaño amoroso y un mal digerido éxito como autora de bestsellers la conducen hacía una esquizofrenia de la que astutamente se aprovecha el editor. Él, conocedor de los problemas mentales de Sarah se los oculta intentando retenerla en su lucrativa faceta de escritora de éxito.

Es en Francia, tras varias negativas del editor a reunirse con ella, cuando la neurosis de ella estalla y aparece Julie. Julie es una versión de sí misma de cuando era más joven, y a través de sus conversaciones Sarah empieza a conocerse mejor y a ser consciente de su problema. Sarah verbaliza por boca de Julie recuerdos suyos que tenía olvidados y poco a poco su rigidez y su represión van suavizandose hasta que por fin la vemos sonreir y disfrutar de placeres mundanos como la comida o un simple baño en la piscina. La arrolladora sensualidad de Julie anima a Sarah a dejar atrás su represión y un día lleva a la casa a un atractivo camarero con el que ha flirteado varias veces. El deseo sexual de Sarah/Julie es tan exagerado que el hombre llega a sentirse violado y termina rechazándola. En un arrebato Sarah/Julie le abre la cabeza con una piedra.

El crimen es lo que termina de unir a las dos personalidades, juntas entierran al hombre en el jardín y Sarah consigue espantar los temores de Julie.

Para distinguir las dos personalidades de Sarah y su evolución durante la película Ozon identifica a cada una con un color. Sarah es el azul y Julie es el rojo. Cuando llega a la casa Sarah encuentra el armario un vestido rojo, le atrae pero finalmente lo vuelve guardar. Sólo llega aponérselo al final, cuando está completada la fusión entre las dos mujeres. A su vez Julie se envuelve con una toalla azul.

Pero Swimming Pool habla también de la creación. Es muy importante en la trama la frustración de Sarah como escritora que desea abordar otro tipo de literatura. Es fácil reconocer a Ozon detrás de esta frustración, él mismo filma películas claramente destinadas al público y otras más personales que están más cercanas al cine de autor. La figura del editor es equiparable a la del productor de cine, sólo interesado en el  éxito comercial. En la película el conflicto se soluciona cuando Sarah recupera una antigua novela que escribió en su juventud – es Julie quien se la entrega- y la reescribe. El editor, en su día leyó la novela y la rechazó por considerarla muy abstracta, llegó a decirle que lo mejor que podía hacer era quemarla. Al final de la película la nueva Sarah reescribe la novela y se la vuelve a entregar. Cuando él le dice que no le gusta ella le dice que no importa porque la ha vendido a otra editorial que está entusiasmada con ella. Al mismo tiempo Sarah le dice que no se preocupe, que habrá más novelas de detectives. Por fin Sarah ha superado su vieja frustración y consigue conciliar su dos facetas literarias. Menos andrógina y más femenina se despide del editor con una sonrisa y le hace un reproche algo críptico: “Hay cosas que sabías y deberías haberme contado“. Se refiere a los problemas mentales que ella padecía y él conocía.

Aunque hay un montón de detalles que no he comentado lo dejo aquí. Está bien que algunas cosas queden sin explicar y sigan cubiertas por la sombra del misterio. Que cada cual las interprete a su manera. Ha quedado un post extraño, un todo spoilers pero en serio. Yo lo lanzo a la blogosfera y quien navegue por ahí buscando respuestas quizá lo encuentre y le sea útil.

Lección de anatomía

Posted in Movies with tags , on 21/05/2012 by insermini

Swimming Pool (F. Ozon. 2003)

Sitcom, 1998

Posted in Movies with tags , on 08/01/2011 by insermini

La llegada de una inocente cobaya de laboratorio al hogar de una familia pondrá en evidencia la verdadera naturaleza de las fuerzas que interaccionan entre sus distintos miembros.

Vista hoy, esta variación ratonil del Teorema de Pasolini conserva todo su encanto y mala leche. La filmografía posterior de François Ozon la enriquece y redimensiona, revelando que este Sitcom fue mucho más que el ruidoso debut de un cineasta con ganas de epatar a la “bourgeoise”. Uno de los clásicos modernos del cine francés que más me gustan.  Subversiva y muy divertida, como todas las películas de la fascinante primera época de François Ozon.

Ricky (2009. François Ozon)

Posted in Movies with tags on 15/12/2009 by insermini

Un poco torcido me ha dejado Ricky, la penúltima película de François Ozon. El autor de este blog se declara fan entregado de Ozon, especialmente de sus primeras películas. Me gusta porque su cine siempre tiene algo de malicioso, es veladamente misógino, y en general podemos definirlo como filogay. Además Ozon me cae bien porque no pertenece al bando de los “cineastas ensimismados”, es decir que rueda mucho.

De sus últimas películas me quedo con Le Temps Qui Reste (2005), pese a lo deprimente del tema. Después llegó Angel (2007), seguramente el mayor fracaso crítico-comercial de su carrera pero tampoco del todo desdeñable. Una película de François Ozon siempre tiene algo.

Yo pensaba que Ricky era una película con vocación comercial, dirigida a toda la familia con la que pretendía recuperar el crédito perdido ante los productores. Nada más lejos de la realidad. Ricky es una película muy extraña, que exige mucho al espectador, que no provoca ninguna empatía hacia los personajes y que avanza con morosidad hacia el momento clave de la trama. Porque ¿De qué va Ricky? AQUÍ SPOILER: Adapta una novela corta de una escritora inglesa y trata sobre una familia ordinaria, a la que le sucede algo extraordinario: a su nuevo hijo le crecen unas alas en la espalda…

A punto estuve de quitar la película. Y no sólo porque un niño con alas da grima, también porque no me gustan nada las escenas del tipo mujeres que amamantan a sus bebés y que aplauden sus monerías… Por suerte Ozon no se recrea demasiado.

No puedo decir que me gustara mucho la película y desde luego no se la recomiendo a nadie, pero un día después todavía me estoy preguntando qué pretendía contarnos Ozon . Es algo sobre la familia y creo que estoy de acuerdo. Y ahora que lo pienso, sí la recomiendo, la recomiendo a todas las mamás del mundo. Creo que deberían verla.

Univers Ozon

Posted in Movies with tags on 12/02/2007 by insermini
Me gustan todas las películas de François Ozon (Paris, 1967).

Todavía no han pasado 10 años desde que debutara en el largometraje con Sitcom y ya cuenta con 9 películas y un montón de cortometrajes. Ex-estudiante de la prestigiosa escuela de cine francesa La Femis, Ozon representa uno de esos cineastas inclasificables con marca propia que edifica su obra en esa difícil zona común que existe entre el cine comercial y el cine más de autor, arty o como queráis llamarlo.
La crítica lo etiquetó rápidamente como el último enfant terrible del cine francés, despachándolo como un nuevo cineasta de influencias almodovarianas con ansias de llamar la atención. Tras Les amants criminels, Gotas de agua sobre piedras calientes y Bajo la arena, quedó claro que una vez más la crítica se equivocaba y que Ozon no pertenecía a esa estirpe de directores ensimismados que esperan unos años a estrenar nueva peli.
Estas películas evidenciaban una capacidad inusual para filmar emociones y, de paso, aventurarse en los misterios de la sexualidad humana. Además podemos decir sin temor a equivocarnos que desde Buñuel no tenían las actrices francesas a un director que las transportara a Otras Dimensiones como cuando Catherine Deneuve hizo Belle de jour o la Moureau su Diario de una camarera. La Deneuve ha trabajado con Ozon en 8 femmes, pero si hay 2 actrices que le deben algo a Ozon esas son Charlotte Rampling y Ludivine Sagnier.

Su última película estrenada Le temps qui reste, era un nada complaciente retrato de un enfermo terminal que nos daba a entender que Ozon sigue à la contre. Os dejo con el trailer de su nueva película, Angel, exhibida estos días en la Berlinale, un festival que siempre lo ha tratado muy bien. Por lo que se ve es una historia bigger than life con heroina femenina. Algo que faltaba en su filmografía.