Archivo para Martin Scorsese

Todo era tan caro

Posted in Movies with tags , on 09/07/2018 by insermini

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Hace unos meses Martin Scorsese recogía un premio en el TCM Fest de Los Angeles y su discurso de aceptación tuvo un poso de tristeza y desencanto. La frase que inmortalizaron los titulares fue: “Scorsese dice que el cine se ha vuelto barato”. Realmente lo que dijo es que el cine se había equiparado a otros tantos fenómenos audiovisuales, y se había convertido en un “contenido” más, se había devaluado su, digamos, antiguo estatus. Me gustó que el mismo Scorsese hiciera una declaración así porque es algo que está en el aire y que conviene abordar. El tono lastimero ya no lo comparto. Me recuerda a ese sentimentalismo propio de los cinéfilos que se pasan la vida diciendo que nadie tendrá nunca el sentido de la aventura de un John Ford. (Risas) Las declaraciones de MS están plenamente enmarcadas en esta época en la que el cine indiscutiblemente ha perdido el lugar que ocupaba hasta hace tan sólo 10 años, y festivales como el de Cannes terminan bajándose las bragas ante Netflix cuando su  intención primera era la de “a ti ni un besito en los morros”. Por otra parte no ha lugar una discusión sobre el tema. ¿Se ha vuelto el cine barato? Absolutamente. Ninguna duda. Pero es que además resonando de fondo en el discurso de MS, se puede oir eso de que en EEUU ya sólo hacen películas para niños y adolescentes, que es donde está el dinero. La qualité, el cine adulto ha entrado en una fase de desintegración. Su presencia terminará siendo puramente simbólica y decorativa, que no tendrá mucho más sentido que los libros que unos recién casados compran en lote para ponerlos en el mueble del comedor. Reafirmando esta idea, Lynch dijo hace poco que ahora mismo el arthouse ya sólo tiene lugar en la televisión de cable. Aunque no lo mencione en su discurso, Scorsese está sufriendo todo esto de forma muy parecida a como en sus inicios allá por los 70 las vacas sagradas de la vieja guardia hollywoodiense se sintieron amenazadas por esos jóvenes barbudos (los Coppola, Spielberg, Lucas, De Palma y el mismo MS). Esta vez es un fin de ciclo, no un mero cambio de piel como entonces. Seguro que habrá alguien ahí fuera que diga que soy un alarmista, y que con una sonrisa tonta en la cara piense: “pues yo no estoy de acuerdo, el cine no se ha vuelto barato, de hecho las películas de superhéroes cuestan una burrada y tienen un trabajo detrás brutal, por no hablar de la evolución del CGI y del tiempo que dedican los estudios a renderizar cada plano”. Y yo digo que por supuesto. Que todo eso es muy cierto. Para comprender el verdadero significado de la expresión el-cine-se-ha-vuelto-barato es preciso hacer un ejercicio mental. Hay que viajar en el tiempo. Dejadme que haga un símil. Cuando leía las memorias de Isadora Duncan me divirtió especialmente la parte en la que describía sus partos. Era en los primeros años del siglo XX. Isadora hablaba con toda crudeza de cómo habían sido sus partos y del dolor brutal que había sufrido durante ellos. Si no recuerdo mal los equiparaba a los tormentos de la Inquisición y terminaba haciendo un llamamiento a la Humanidad para que se avanzara en esos temas y las mujeres dejaran de pagar un precio tan alto por traer vidas al mundo. No olvidemos que hasta no hace tanto muchas mujeres morían  tras dar a luz. Un siglo más tarde existe la epidural, las intervenciones de cesárea y muchas mujeres pasan por el trance de parir casi sin despeinarse. Y digo yo ¿no se ha vuelto barato el parto de las mujeres? Totalmente. Y está bien que así sea. Es algo propio de la evolución. Si no os ha convencido este argumento pongo otro sobre la mesa. Entrad en una librería y mirad los libros que hay expuestos, fijaos en la impresión, en los temas, en los autores, muchos son gente que no ha escrito el libro, sólo se utiliza su imagen y su firma porque su rostro sale en televisión. Yo mismo puedo escribir un libro, llevarlo a una imprenta y tirar unas copias. Pensemos ahora en los libros de hace 100, 200 años. El proceso de impresión era laborioso y delicado. Cada parte requería tiempo y un mimo detallista. A menudo llevaba unos grabados increíbles, los libros pesaban y había ediciones limitadas encuadernadas con todo lujo. Comparar el libro de antes con el de ahora es casi como comparar la catedral del Duomo como un McDonalds de extrarradio. Los libros, como la maternidad, como los coches, como la ropa, como las revistas, como el cine, se han vuelto baratos. El cine es un contenido más. Lo tienes ahí en tu plataforma de streaming. Lo más probable es que si decides elegir una película la tengas puesta de fondo en el portátil mientras haces otras cosas. El color, el detalle, el mundo que construye, no te interesa. Te interesa saber de qué va y es muy probable que nunca termines de verla o que pases al siguiente contenido porque, mira, un capítulo de Kimmy Schmidt me viene mejor, que a las 8 he quedado. Scorsese no acepta esta nueva realidad y es muy normal, porque va en su contra. Cuando su Silencio pasó por las carteleras de todo el mundo sin que nadie le prestara atención algo debió hacer click en su interior. Yo le digo a Marty: “querido, la gravedad es ahora otra muy distinta, puede que en los 90 tu película hubiera tenido una carrera comercial digna y que incluso le hubieran caído unas cuantas nominaciones al Oscar, pero en 2018 nadie va a decir uuuh cómo me apetece ver esta película de 3 horas que ha hecho Scorsese“. ¿Reside toda la culpa de que ya no queramos ver Silencio de Martin Scorsese en el hecho incontestable de que el cine se ha vuelto barato? Igual si hubiera sido una mejor película, más acorde con lo que las masas demandan, hubiera hecho más ruido. ¿Que algo se vuelva barato es intrínsecamente malo? ¿Son los niños nacidos por cesárea peores que los nacidos a lo indio? ¿Es mejor un libro porque esté editado en 1860 en una imprenta de Ginebra? ¿No será en el futuro todo barato?

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H. H.

Posted in Movies with tags , , , on 31/08/2012 by insermini

En su momento The Aviator (2004) me dio mucha pereza y pasé de ella. Ahora la he visto porque me topé con la figura de Howard Hughes en la biografía de Robert Mitchum y me impresionó más aún que la del propio Mitchum.

Aunque DiCaprio está fantástico, el retrato que hace la película del pervertido y visionario magnate es demasiado hollywoodiense. Desaprovecha la oportunidad de profundizar en el personaje y se obvian aspectos tan importantes como su odio irracional hacia los judíos y los comunistas. Hubiera estado bien que mostrara sin contemplaciones al siniestro hijo de puta que fue Hughes, y porqué no, que iluminara también al ser humano que seguramente había en su interior. Con todo, me lo pasé bien viéndola y tiene partes estupendas, como la de H. H. pasando la cuarentena, todo un prodigio fotográfico de Robert Richardson.

Freddie Francis. Un comienzo.

Posted in Movies with tags , , , on 25/11/2011 by insermini

The Elephant Man (1980. David Lynch)

Dune (1984. David Lynch)

Cape Fear (1991. Martin Scorsese)

Freddie Francis (1917-2007) es famoso por haber dirigido numerosas películas de terror, algunas de ellas para la productora Hammer en sus años de esplendor; pero es también un director de fotografía de prestigio, responsable del look fotográfico de maravillas como The Innocents (1961. Jack Clayton) y las películas que podéis ver arriba. Siempre me había parecido curioso que tanto El Hombre Elefante (1981) como Dune (1984) empezaran con un plano de unos ojos que se va abriendo hasta mostrar un rostro. Me parecía un comienzo precioso que hermanaba de manera evidente las dos películas.

En 1991 Freddie Francis se encargó de la fotografía de Cape Fear y atención! Como en las películas que hizo para Lynch, la secuencia de los créditos iniciales termina y vemos un plano de unos ojos. Un plano que se abre hasta mostrar el rostro de Juliette Lewis, que como Virginia Madsen en Dune empieza a hablar directamente al espectador. ¿Casualidad? ¿Guiño? ¿Fue idea de Scorsese? ¿Se lo sugirió Freddie Francis? He investigado por internet y no he encontrado nada. Es una cosa curiosa sobre la que me gustaría algún día descubrir más cosas. Y es que uno se pone a pensar: Lynch-Scorsese, Scorsese-Lynch, ¿qué pasa aquí? ¿Acaso tiene algo que ver Isabella Rossellini, que fue pareja de ambos?

Me gustan estos juegos cinéfilos y sobre todo, me encantan los misterios.

Cape Fear, 1991

Posted in Movies with tags , , on 24/11/2011 by insermini

Cuando se estrenó Cape Fear (1991. Martin Scorsese) tenía yo 18 años. Me impactó tanto que unos días más tarde volví a pagar la entrada para verla otra vez. No es algo que hiciera muy a menudo. Ir al cine varias veces para ver una misma película era para mi casi un lujo asiático. Que yo recuerde en aquella época me pasó con Instinto Básico y Wild at Heart, que la vi dos o tres veces.

Aunque no me lo parece – me hago mayor!- han pasado 20 años de todo esto. En ese tiempo he visto miles de películas, entre ellas la versión antigua de Cape Fear y casi todas las películas que ha hecho Scorsese desde entonces. No había vuelto a ver Cape Fear en todo este tiempo y me daba un poco de miedo que no estuviera a la altura del recuerdo.

Ahora que la he visto sólo puedo decir que es la hostia. Lo siento, no puedo expresarme mejor. Scorsese no ha hecho desde entonces ninguna otra película tan apabullante, tan obra maestra y tan divertida. Desde luego ha hecho algunas grandes películas, como Casino y The Departed, pero ninguna me parece tan disfrutable como Cape Fear. Por una vez la suma de los elementos cristaliza en algo mucho mayor, en algo que a mi personalmente me deja extasiado. Parece que Scorsese, consciente de que tenía entre manos un blockbuster y no una película artística se dedicó a pasarlo lo mejor posible, dando carta blanca al loco del cine que lleva dentro. Usa por primera vez el formato 2:35 y se dedica a tensar al máximo los mimbres que tiene entre manos: los movimientos de cámara, las elipsis, el montaje, los colores retro de Freddie Francis, la música de Bernard Herrman, los títulos de Saul Bass, Robert de Niro, los millones de presupuesto… todo un derroche  al servicio de una historia salvaje y ruidosa.

Scorsese coge el Cape Fear original y lo reinventa, le sube el contraste, lo llena de referencias bíblicas y se permite detalles como evocar ese otro clásico de Robert Mitchum, La Noche del Cazador. Al final, lo que empezó como un encargo de su amigo Spielberg termina siendo una película sobre la culpa, tan suya como cualquier otra. Los más puristas dirán que es efectista y no sé cuantas cosas más. Para mi es un 10.

Boxcar Bertha, 1972

Posted in Movies with tags , , , on 19/03/2011 by insermini

Barbara Hershey y David Carradine en Boxcar Bertha. Que entonces fueran pareja de verdad es algo que le vino muy bien a Scorsese. Así de bien le quedaron las escenas íntimas.

El método Corman

Posted in Movies with tags , , , on 12/03/2011 by insermini

Cuando en 1971 Roger Corman le pidió a Martin Scorsese que dirigiera Boxcar Bertha recibió de Roger el siguiente consejo: “Martin, lo que has de conseguir es un primer rollo bueno de verdad, porque la gente quiere enterarse de lo que pasa. Luego habrás de urdir también muy bien el último, para que el público vea cómo termina la historia. Lo demás no importa demasiado“.

Me gustaría saber la opinión de un Kubrick o un Spielberg de semejante consejo. Scorsese reconoce que es probablemente el razonamiento más sabio que ha escuchado nunca en el mundo del cine.

Arriba, Shelley Winters manejando una thompson al final de Bloody Mama.