Archivo para Richard Matheson

Crónicas Marcianas

Posted in TV with tags , on 16/03/2012 by doctorinsermini

Naves espaciales de plástico cruzando la galaxia mientras suena una música a lo Moroder, mujeres marcianas que sueñan con esbeltos terrícolas, esferas azules que hablan, hermosos valles de feldespato y muchas historias misteriosas de la vida en Marte introducidas por una voz omnisciente a la manera de un clásico pascuero.

Increíble lo que hizo Richard Matheson con las Crónicas Marcianas de Ray Bradbury. No me esperaba que un libro que en su momento me provocó indiferencia y sopor a partes iguales pudiera dar pie a una miniserie tan pop.

Voy a ser mamá

Posted in Movies with tags , , , on 20/01/2012 by doctorinsermini
Nueva entrega de Todo Spoilers. David Marmota, de Vivir en Tucson nos cuenta The Stranger Within (1974), una película escrita para television por Richard Matheson y protagonizada por Barbara Eden. Junto con Rosemary’s Baby una de las grandes aportaciones al subgénero de “Futuras madres”. Si alguna vez habéis pensado tener un bebé quizá deberiáis leer antes esta historia.
1.
Ann (Barbara Eden), artista local, y David (George Grizzard), profesor, son Los Collins, una pareja que toma vino después de la jornada laboral y hablan de como les ha ido el día. Hoy Ann está algo inquieta. Tras un chequeo rutinario ha descubierto algo insólito: Es posible que esté embarazada. Parece increíble, ¿no? A su edad, y con la vasectomía de David…
Acuden al Dr. Klein (Neremiah Persoff) y les confirma la noticia. David no da crédito (el médico le dice que él no puede ser el padre) y Barbara parece algo ausente ¿Ha sufrido un shock o es que está siendo poseída por una extraña fuerza? Veremos…
2.
La vida de Los Collins no ha vuelto a ser la misma tras esto. Barbara guarda reposo en la cama y sólo se levanta para beber toneladas de café, o para abrir las ventanas. Parece que está algo destemplada. David, aunque sigue dudando de la fidelidad de su mujer, la cuida lo mejor posible. Le lleva el desayuno a la cama y mientras se viste observa como se echa una cantidad industrial de sal en las tostadas ¿Es bueno tanto café y tanta sal para una mujer embarazada?
3.
Pero lo mismo que hace estas cosas tan poco saludables, también hace cosas recomendables como caminar durante horas por unas colinas cercanas. Lo de menos es que se llene completamente de barro.
Otra cosa que también hace a menudo es leer muchos libros y escuchar mucha música. Pero no de una manera normal, sino que lo hace mediante el escaneo con las manos. Y, bueno, que lo haga en casa vale, pero en la biblioteca…
4.
Phyllis (Joyce Van Patten) y Bob (David Doyle), amigos de la pareja, acuden a verlos. Barbara sigue con sus excentricidades (la última es saborear comida cruda y quejarse continuamente de cualquier ruido) y David sigue con su desconfianza.
Bob, aficionado a lo oculto, hipnotiza a Barbara para salir de dudas sobre quien es el padre.
La respuesta desconcierta a todos: “El padre vino en una nave espacial”.
5.
A partir de aquí, todos los acontecimientos se precipitan. A Barbara le aparecen unas heridas en la cara que desaparecen de un fotograma a otro.
Por otro lado, la comunicación madre-hijo es más fluída de lo normal  y Barbara empieza a tener un comportamiento hiératico con su marido, al que abandona por ordenes del feto, yéndose a vivir a una cabaña, donde da a luz (a pesar del poco tiempo que lleva embarazada). En principio, el hijo parece un ser humano normal. ¿Y esa revelación del padre que vino del espacio?
Pues algo de eso hay, porque la última vez que Barbara pasea por las colinas la vemos sosteniendo a su bebé junto a una procesión de madres que hacen lo mismo.
Alguien viene a recogerlas, formando una nube de polvo, que David observa desde la ventana.
Un vistazo al último cuadro pintado por su mujer le hace comprender, ella ahora vivirá con su hijo en otro lugar, más allá de las estrellas.
FIN

Miss Tanner y el ectoplasma

Posted in Movies with tags , , on 11/10/2011 by doctorinsermini

Una de las mejores escenas de La Leyenda de la Mansión del Infierno (1973), con Pamela Franklin invocando a los espíritus torturados que habitan en la casa Belasco.

Charlton Heston is God

Posted in Movies with tags , , on 05/09/2011 by doctorinsermini

No sé si la gente se da cuenta de lo duro que resulta a veces ser fan de algo o de alguien. Puede suceder que tu ídolo tenga un detalle poco elegante para con sus fans o que simplemente, llevado por un afán completista te veas abocado a degustar un bodrio mayúsculo solamente porque tiene alguna relación con él. En esas me vi yo la otra noche y lo que en principio tenía visos de tragedia terminó siendo un festival de sano cachondeo, pues qué otra cosa puedes hacer cuando te enfrentas a imágenes como esta:

Empeñado como estoy con ver todas las pelis que lleven en sus créditos el nombre de Richard Matheson me dispuse a ver The Omega Man (1971), una cinta setentera que adapta la novela de Matheson Soy Leyenda. Reconozco que me daba algo de pereza. Me constaba que cuando Charlton Heston se hizo con los derechos sólo veía en la novela un vehículo de lucimiento que le servía para pegar unos tiros a los malos y así, a su edad (casi 50), demostrar al mundo que todavía podía ser un Action Hero.

Lo que yo no sabía era lo que me esperaba. Un ultraje a la novela hecho sin ninguna inteligencia ni respeto que para colmo convierte a los vampiros originales en una secta de hippies albinos que tienen alergia a la luz, de ahí que nunca salgan de casa sin gafas de sol. Superado el movimiento reflejo de apagar el DVD una idea emergió, poderosa, irresistible, tanto que empezó a adueñarse no ya de la película, sino de mi mente, de todo mi ser e incluso del universo entero, la idea era esta: Charlton Heston está buenísimo y es Dios. ¿Quién soy yo para negarlo? Humilde plumilla, vulgar espectador ávido de emociones. El verdadero éxito de The Omega Man es ese. Transmitir la monolítica idea de que Mr. Heston es Dios. En un momento de la película, una niña, admirada por el Macho que tiene delante le pregunta: ¿Es usted Dios? Charlton no contesta. Y ya se sabe, el que calla otorga.

Vean ahora unos fotogramas y entenderán lo que les digo. A esta galería podríamos llamarla “Cosas que aprendí del Sr. Heston, muy útiles cuando eres el último Macho Man Vivo“.

1. Llena tu casa de cámaras y deja que al menos una te apunte a tí todo el tiempo, si es posible en un leve contrapicado que te encuadre bien los pectorales.

2. Cuando bebas tú sólo en la intimidad del hogar mete barriga y pon a prueba tu caída de ojos.

3. Cuando vayas a comprar ropa, quítate las prendas con parsimonia y quédate un rato quieto, metiendo barriga…

4. …pero ten cuidado! Estás tan bueno que hasta los maniquís se te echarán encima.

5. Haz ejercicio todos los días y cuando te sientes a descansar acaricia el vello de tu hirsuto torso.

No toquen al Marqués

Posted in Movies with tags , on 21/07/2011 by doctorinsermini

De Sade (1969), una producción de la AIP sobre la figura del Marqués de Sade es un buen ejemplo de como a veces hasta los mejores se equivocan. Ver la película completa es un acto de fé y resulta especialmente dramático que sea tan mala porque en ella hay implicada gente realmente admirable. Uno se pregunta ¿Quién tiene la culpa de que De Sade sea el bodrio que es? ¿El tándem Arkoff-Nicholson por producirla? ¿Cy Enfield, su director? ¿O Richard Matheson por escribir el guión? Consideraremos a Keir Dullea, encargado de interpretar al Marqués una simple víctima colateral del engendro.

Pese a la mala fama que acarrea la película me intrigaba ver qué había hecho Richard Matheson con un material tan “caliente”. Decidí enfrentarme a la película sin prejuicios, quien sabe, a lo mejor era otra película incomprendida más, o un divertimento soft a reivindicar. Pero no, el resultado es altamente decepcionante. La película es aburrida y las escenas de sexo ridículas, pero lo más irritante de todo es sin duda el enfoque argumental de la película, una evocación de la vida del Marqués de Sade en plan psicoanalítico que pretende redimirlo, justificando su escandalosa conducta y atribuyendo toda su perversidad, incluida su insana relación con las mujeres, a una serie de traumas infantiles y a la falta de amor. Todo muy tendencioso e innecesario. Por no hablar del tufo a moralina que lo impregna todo. ¿Acaso será verdad eso de que los americanos le tienen miedo al sexo, a la representación del sexo?  Oye, vale que eran los 60 pero no pasa nada si uno se divierte leyendo La filosofía en el tocador o Justine.

Superado el shock, me tranquilicé pensando que simplemente prefiero al Richard Matheson creador de suspense o terror que al Matheson humanista. En mi opinión le faltó la astucia que sí demostró Roger Corman al abandonar el proyecto: “… Pensé que la película era una trampa. Si intentábamos mostrar lo que el Marqués de Sade hizo, o como Matheson y yo hicimos, algunas de sus fantasías, seriamos arrestados. Y si no lo mostrábamos, el público se iba a sentir engañado“. Roger Corman en Fast and Furious, The Story of American International Pictures.

The Devil Rides Out, 1968

Posted in Movies with tags , , on 21/06/2011 by doctorinsermini

En esta escena de The Devil Rides Out, Sarah Lawson no puede resistirse al influjo maligno del profesor Mocata. Una de mis escenas favoritas de este clásico del cine satánico, escrito por Richard Matheson y dirigido con mano maestra por Terence Fisher. Si no llega a lo magistral es por culpa de un absurdo happy end que casi consigue arruinar todo el mal rollo creado. Ese mismo año Polanski filmó su obra maestra Rosemary’s Baby poniendo en evidencia una cosa: si pretendes que el público abandone la sala con mal cuerpo, en este tipo de películas NUNCA debe triunfar el Bien. Al menos no del todo..

Bobby

Posted in Movies with tags , , , , , on 22/01/2011 by doctorinsermini

Déjate de porn-torture. Yo te digo que no sabrás lo que es el HORROR hasta que no hayas jugado al escondite con Bobby.

Una obra maestra de 30 minutos, incluida en Dead of Night (1977. Dan Curtis)

+ Bobby en Youtube ( Parte 1 y Parte 2)

La pelucas de Karen

Posted in Movies with tags , , , , on 14/01/2011 by doctorinsermini

En esta escena de The Strange Possession of Mrs. Oliver (1977), Karen Black queda prendada de una peluca rubia hasta tal punto que en cuanto se la pone la nueva Karen-rubia se adueña por completo de su personalidad. La escena sucede al principio de la película y es sólo un anticipo de lo queda por ver, un misterioso relato de suspense escrito por Richard Matheson que lo mismo nos recuerda a Hitchcock que a David Lynch.  La película es una olvidada TV-movie que tristemente  permanece inédita en DVD. Desde aquí hago un llamamiento para que esto cambie. Sólo por el recital interpretativo de Karen Black ya lo merece.

Eran muchas las entradas que me inspiraba, pero al final la imagen de Karen probándose la peluca se ha adueñado también de mi personalidad y me he dado cuenta de que este post  tenía que estar dedicado a Karen Black y a las pelucas. Hace poco ya señalé la importancia de las pelucas en el cine de terror, porque a ver ¿qué sería de Norman Bates sin una peluca? ¿Qué clase de glamour tendría el cine de terror sin pelucas?

The Strange Possession of Mrs. Oliver – qué título tan maravilloso- reúne a  dos de mis mitos más queridos, Karen Black y Richard Matheson. Dos años antes habían coincidido en Trilogy of Terror (1975), aquella clásica TV-movie de episodios en la que Karen era aterrorizada por un malvado muñeco africano. Los looks de Karen Black en esa película ya  merecieron una entrada en este blog. En el segundo episodio, Millicent and Therese había también un gran “momento peluca”, cuando descubrimos que Millicent y Therese son en realidad la misma persona.

Fascinado por Karen Black y sus pelucas en Mrs. Oliver no podía evitar lamentar que Brian De Palma no hubiese trabajado con ella en esa época. Me consolaba pensar que Karen sí había trabajado con el padre cinematográfico de De Palma, Alfred Hitchcock, en Family Plot (1976) donde había otro gran “momento peluca” .

Family Plot es una de mis películas favoritas de Hitchcock, incomprensiblemente considerada un título menor en la filmografía de Hitch. De pronto me di cuenta de que De Palma sí había trabajado con Karen Black. Fue en Dressed To Kill (1980). Me diréis: “perdona pero Karen no sale en esa peli” y yo digo que puede que no salga, pero Karen Black está muuuy presente en ella. ¿Acaso De Palma no traviste a Michael Caine en la Karen Black de Family Plot? Para mi no hay duda y es algo me que encanta y me tranquiliza, porque para mi representa la conexión Karen Black-De Palma que tanto echaba en falta.

The Enemy Within

Posted in Movies with tags , , , on 17/12/2010 by doctorinsermini

Un fallo en el equipo de teletransportación crea un duplicado del Capitán Kirk, polarizando entre los dos el bien y el mal. Uno es dócil y bondadoso y el otro es violento y maligno. Mr. Spock se da cuenta de que un lider pierde todo su poder sin su lado oscuro.

No voy a convertirme en trekkie a estas alturas, desde siempre todo lo relacionado con Star Trek me hace bostezar de aburrimiento, pero reconozco que la serie original luce espléndida en su versión remasterizada.  Colores increibles y todo el encanto pop del retrofuturo. Si además tiene un argumento como el de The Enemy Within, escrito por Richard Matheson, yo me hago fan.

The Invaders

Posted in TV with tags , , , on 28/11/2010 by doctorinsermini

En The Invaders, Agnes Moorehead es una granjera que sufre una invasión exterrestre a pequeña escala cuando unos diminutos invasores estacionan su platillo volante en el tejado de su granero. Ella se defenderá con sus aperos agrícolas…

Uno de los episodios más delirantes de Twilight Zone y también uno de los más célebres. Carece por completo de diálogo y no aparece más que una actriz (Moorehead). Escrito por Richard Matheson.

Duel, 1971

Posted in Movies with tags , , , , on 21/10/2010 by doctorinsermini

Sigo revisando toda película que lleve en los créditos el nombre de Richard Matheson y le ha tocado el turno a Duel (me resisto a llamarla El Diablo sobre ruedas). He disfrutado mucho viendola de nuevo,  como podía esperar: me gustan especialmente las pelis baratas con un buen argumento, me flipa el look setentas, adoro a Richard Matheson y mi Spielberg preferido es el Spielberg contador de historias, el que coge un buen un guión y lo filma como nadie. Duel lo tiene todo.

La película está escrita por el propio Matheson a partir de un relato suyo publicado en la revista Playboy. La historia se le ocurrió un 22 de noviembre de 1963, el mismo día en que mataron a John F. Kennedy. Matheson iba conduciendo por la autopista cuando un camión de gran tonelaje le estuvo fastidiando durante un buen rato. Cualquiera que haya conducido un coche sabe lo angustiosa que puede resultar la situación. El tema de un hombre acosado por los elementos mientras el mundo, indolente, sigue girando es recurrente en las historias de Richard Matheson.

Un juvenil Spielberg (25 años), fan reconocido de  la obra de Matheson, dirigió la película y lo hizo endiabladamente bien. Supo potenciar los momentos más intensos, supo crear atmósfera con los pocos elementos que había en juego, en especial la banda sonora -ese ruido atronador de motores y sirenas, que componen una verdadera sinfonía del horror!! Spielberg demostró un nervio narrativo y un savoir faire inaudito para un debutante.  El resto es historia. La película reveló a Spielberg como un cineasta de altura y Duel trascendió su condición de TV movie llegando a estrenarse en salas de cine de todo el mundo. No sabía en aquel momento Matheson que su relato iba a pasar a la posteridad por haber inspirado el primer largo de uno de los cineastas más importantes de la historia del cine.

Hace poco, a colación de Buried hablaba del poder del “menos es más”. Duel se filmó en tan sólo 13 días con unos miles de dólares, apenas un actor, dos vehículos y  muy pocos diálogos. Hoy es un título clásico, un Tiburón sobre ruedas que sigue funcionando a todo gas.

A World of Difference

Posted in TV with tags , , on 05/10/2010 by doctorinsermini

Un día vas a trabajar, hablas con tu secretaria, haces una llamada, revisas el protocolo del día y de pronto descubres que tu oficina es sólo un decorado y que tú eres el personaje protagonista de una película que están filmando.

Esto le sucede a Howard Duff en A World of Difference (1960), uno de los mejores capítulos de Twilight Zone, claro precedente de El Show de Truman, escrito por Richard Matheson y dirigido por Ted Post.